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El OVNI de la Isla Trinidad
Luis Ruiz Noguez, publicado com sua graciosa permissão
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EL ARTÍCULO DE OLAVO T.
FONTES
El doctor Olavo T. Fontes fue el
primer ufólogo brasileño en enterarse del caso y, después de una excelente
investigación, publicó sus conclusiones en un artículo que apareció en tres
partes en la revista The A.P.R.O.
Bulletin44-46 y posteriormente fue reimpreso por completo en
Flying Saucers47. El siguiente es un extracto de los
puntos más importantes. Otros de los detalles publicados en esos artículos ya se
han tratado a lo largo de estas páginas.
“La primera noticia que tuve
del avistamiento fue el 4 de febrero de 1958, cuando un Comandante de la Armada
me telefoneó para relatarme la historia asombrosa.
“… Me enteré por mi amigo
que … (4) la quinta
(fotografía),
que mostraba el mismo platillo (o uno similar), había sido tomada por un
sargento de la Marina estacionado en la isla, en una fecha diferente – antes de
la llegada del NE “Almirante Saldanha”; y, (5) se hicieron al menos seis
avistamientos en la isla antes de la llegada de la nave, en menos de dos meses.
“Esta fue la información que
había obtenido cuando, la tarde del 14 de febrero, fui al Ministerio de Marina
de Brasil, de acuerdo con las instrucciones que recibí. Me reuní con mi amigo el
oficial de Marina y hablamos con el oficial de inteligencia quien me enseñó las
fotos del UAO. Se me permitió hacer un examen cercano a las cuatro fotos tomadas
por el Sr. Barauna. También vi la quinta, que estaba junto a las otras, pero
nadie me dijo su origen distinto.
“… Después de la reunión en
el Ministerio de Marina, traté de encontrar al hombre que había tomado las
fotos. El que tuvo éxito en esto fue el reportero Joao Martins, uno de nuestros mejores investigadores de UAO, quien
ya estaba trabajando conmigo en este caso. El encontró al Sr. Barauna la noche
del 15 de febrero. Le dijo que quería las fotos exclusivas para su revista.
Barauna accedió, pero le dijo que sólo se podían publicar después de que lo
autorizara la Marina… El permiso fue dado aquella misma noche, verbalmente por
el Comandante C. A. Bacellar.
“… El 20 de febrero
aparecieron las primeras noticias sobre el incidente en el periódico “O Globo”,
en las que se informaba de los rumores de que un platillo volador había sido
visto en la isla Trinidad por la tripulación del NE Almirante Saldanha …Esa
misma noche un programa de radio anunció que al día siguiente el periódico
“Correio da Manhã, publicaría las “fotos exclusivas” del platillo tomadas por la
Marina … Entonces le informaron a Baraúna que estaba libre del compromiso con la
Marina y que podía hacer lo que quisiera con sus fotografías. Baraúna, a su vez,
le dijo a Martins que si quería podía olvidarse del contrato de exclusividad.
Pero Martins decidió aceptar el reto. Preparó un contrato escrito que fue
firmado por Baraúna. Inmediatamente se dirigieron a la oficina del periódico
para parar la publicación. Pero sus intentos también fallaron. Decidieron
publicar las fotos en otro periódico, al mismo tiempo. Se contactó con el
periódico “O Journal” quien estuvo de acuerdo en imprimir las fotos. A la mañana
siguiente, febrero 21, el caso fue publicado en ambos periódicos. “O Journal”
también publicó el reporte del avistamiento, tal como lo relató el señor
Baraúna, el cual también fue publicado en “The A.P.R.O. Bulletin (marzo, 1958).
“A pesar de las cuidadosas
medidas de seguridad que se tomaron para mantener el secreto, alguien había lo
había roto, colocando a la Marina en una difícil posición. Y el hombre que hizo
esto no pudo ser castigado porque era el propio Presidente del Brasil. Diez días
antes había recibido varias copias y ampliaciones de las fotos UAO del Almirante
Alves Camara, el Ministro de Marina… Pocos días después el Presidente fue
visitado por un amigo cercano, una persona conectada con el editor de Correio da
Manhã. Durante su entrevista esta persona notó las extrañas fotos sobre la mesa
del Presidente y le preguntó por las mismas. El Presidente le contó la historia.
El tipo se emocionó tanto que le pidió al Presidente su permiso para
publicarlas. El Presidente prometió considerar su petición. Varios días después,
bajo la presión de las insistentes demandas, finalmente accedió a liberar las
fotografías. Y cuando la Marina trató de parar su publicación a cualquier costo,
el Presidente –quien no había pedido el consejo de la Marina sobre el asunto-
dijo que era su decisión y, buena o mala, era la última palabra.
“… Se aprobó la
investigación del Congreso el 27 de febrero de 1958. De acuerdo con las leyes
del Brasil, el Congresista Sergio
Magalhaes pidió al Ministro de Marina que explicara los hechos conectados
con el incidente de la isla Trinidad. El texto de este fascinante documento fue
impreso en todos los diarios de Rio el 27 y 28 de febrero. Se transcribe abajo,
tomado literalmente de la publicación de la Oficina de Impresión del Gobierno,
el “Diario do Congresso Nacional”:
“INVESTIGACIÓN OFICIAL DEL CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS DEL BRASIL
“Asunto: Se pide al Ministro
de Marina responda o explique las siguientes preguntas de la investigación
presentada por el Congresista Sergio Magalhaes (Rio de Janeiro, D.C.) febrero
27, 1958, y aprobado por este Congreso
“1. ¿Es verdad que la
tripulación del Almirante Saldaña fue testigo de la aparición de un extraño
objeto por encima de la Isla de Trinidad?
“2. Considerando que la nota
oficial emitida por el Gabinete del Ministerio de la Marina admite que las fotos
de dicho objeto fueron sacadas en presencia de muchos miembros de la tripulación
del Almirante Saldanha, pido que se verifique una investigación y que se
registren las declaraciones de todos los testigos.
“3. En caso de contestación
negativa, le pido al Ministerio de la Marina que justifique su actitud, o sea,
el no dar importancia a los hechos referidos.
“4. ¿Resulta exacto que las
fotos sacadas fueron reveladas en presencia de oficiales y que desde el primer
examen de estos documentos el objeto fue enseguida reconocido?
“5. ¿Han sufrido los
negativos un examen minucioso para descubrir si la película había sido trucada
antes de los hechos?
“6. ¿Porqué permaneció
secreto todo el asunto durante un mes?
“7. ¿Es verdad que otros
fenómenos similares ya fueron observados por oficiales de la Marina Brasileña?
“8. ¿Resulta exacto que el
comandante del remolcador Tridente había observado también lo que se ha dado en
llamar un “platillo volante”?”.
“La respuesta de la Marina
fue el comunicado del Comandante Raul Lopes Cardoso de ese mismo día”
“La Marina ha enviado un
memorando al Congreso con las respuestas a las preguntas del Congresista S.
Magalhaes. Es un documento oficial sobre el avistamiento de un platillo el 16 de
enero de 1958, en la Isla Trinidad. Debo aclarar, sin embargo, que tal memorando
es un documento clasificado y el Congreso no está autorizado a divulgar ninguna
información incluida ahí. Sólo el Presidente de la República, o el Alto Mando de
la Marina puede dar la orden de desclasificar el Reporte Secreto de la Marina
sobre este asunto y hacerlo público.
“Por otra parte, quiero
dejar en claro que el documento recibido por el Congresista S. Magalhaes no es
el Reporte Secreto de la Marina en si. Tal reporte continúa en absoluto secreto.
Cualquier información o comentario sobre él esta prohibida. Lo que enviamos al
Congreso es un simple memorando, que también está clasificado (Rio de Janeiro, O
Jornal, abril 17, 1958)”.
“…En la mañana de un día
claro y soleado, se estaba rastreando con un teodolito un globo meteorológico
que subía al cielo lentamente. El Comandante Bacellar estaba dentro de la
estación de radio, checando la señal de radio. Todo parecía normal. Pero
repentinamente la frecuencia de la señal cambio abruptamente. Sorprendido, el
Comandante Bacellar envió a un hombre al exterior para que informaran a los
operadores del teodolito que los instrumentos del globo habían caído
prematuramente. El técnico regresó a los pocos minutos y estaba muy excitado:
“Dicen que los instrumentos aún no han caído, Comandante, y…”
““Eso es imposible”,
respondió Bacellar, “porque estoy escuchando la nueva señal. ¿Qué esta
ocurriendo allá afuera?”
“”No lo se señor, pero están
viendo otro objeto en el cielo cerca del globo, y tal vez…” Pero no tuvo tiempo
de terminar la frase porque el comandante se dirigía presuroso hacia la puerta.
Era increíble. Había otro
objeto en el cielo al lado del globo, sobrevolando la base a gran altura. Se
podía ver a ojo desnudo. Parecía una mota brillante y luminosa, de color
plateado. Parecía moverse de un lado a otro y hacer algunos giros. A su altura
aparente, su velocidad debía ser tremenda para proporcionar la impresión de
movimiento tan claramente definida. Tenía una elevación de unos 80 grados. A
pesar de la impresión de movimiento, la primera impresión fue creer que el
objeto “desconocido” era el planeta Venus. La posibilidad fue rápidamente
verificada y se encontró que el azimut y elevación de Venus no coincidía con la
posición del objeto.
“El Comandante Bacellar tomó
el teodolito y observó que el globo continuaba en el aire, luego volteo el
aparato y observó al objeto que parecía salir del Sol. A través de los 20
aumentos del aparato, el UAO se veía como una forma oval y era tres veces más
largo que ancho. Era color plata y reflejaba la luz del Sol, lo que le daba un
brillo metálico. A veces parecía cambiar de forma de acuerdo a su posición en el
espacio en relación a los observadores. Algunas veces parecía redondo, o como si
fuera un planeta.
“Era un día sin nubes y sin
niebla. El objeto no dejaba ninguna estela. No se notaba ninguna proyección en
su superficie. No estaba rotando, pero los pequeños cambios de forma sugerían un
movimiento oscilatorio de algún tipo.
“El globo explotó a su
tiempo, pero el UAO continuaba ahí. Permaneció visible por al menos tres horas.
Al final gradualmente disminuyó su tamaño, y finalmente se perdió de vista al
técnico que lo estaba rastreando en todo ese tiempo.
“Se envió un radio mensaje a
Rio, firmado por el Comandante Bacellar, reportando los eventos y pidiendo
instrucciones.
“De acuerdo con el
Comandante Bacellar, este fue el primer avistamiento de un UAO en la isla. Tengo
otra información sobre dos incidentes previos en octubre, antes de la llegada de
Bacellar. Se dijo que, en uno de ellos, el UAO había aterrizado en una parte
desierta de la isla pero –cuando los testigos se acercaron- se elevó a gran
velocidad. La información proviene de una fuente confiable, pero el Comandante
Bacellar lo niega.
“El segundo avistamiento
ocurrió el 5 de diciembre de 1957. Un trabajador, de acuerdo con su reporte
escrito al C.O. de la isla (Comandante Bacellar), vio un objeto extraño cruzar
el cielo a las 8:00 a.m. La nave alienígena volaba silenciosamente a una altura
de aproximadamente 180 metros; era de color plata y de forma redonda; su
diámetro angular era similar al de la Luna llena.
“Este reporte no atrajo la
atención en aquel momento porque el testigo era una persona sin ninguna
preparación. El 31 de diciembre, sin embargo, ocurrió el tercer avistamiento. El
mismo objeto (o uno similar) paso de nuevo sobre la isla.
“La hora era las 7:50 a.m.
Un objeto plateado, circular, con un diámetro aparente similar al de la Luna
llena, cruzó lentamente el cielo a unos 180 metros. Esta ves fue observado por
seis trabajadores, un marino, el doctor de la isla, y un oficial de la Marina –
El teniente Inacio Carlos Moreira.
“En esta ocasión el
comandante se preocupó. Si todos esos UAOs eran hostiles, la guarnición de la
Marina en la isla no tenía la capacidad de pelear en caso de un ataque. Los
isleños no tenían armas para la defensa –no había artillería, armas de largo
alcance, ni cañones antiaéreos. Por supuesto que el Comandante Bacellar no
esperaba un ataque, pero sus hombres estaban inquietos –y él lo sabía. Habría
problemas en caso de que los UAOs –lo que fueran- continuaran apareciendo sobre
la isla.
“El cuarto avistamiento
ocurrió al siguiente día, enero 1 de 1958. Por obvias razones, todos estaban
alertas, con los ojos fijos en el cielo. A las 7:50 a.m., un brillante punto
luminoso destelló sobre el mar a una alta velocidad. Describió una trayectoria
de 90 grados sobre el cielo antes de desaparecer sobre el horizonte. A la mitad
del trayecto, destello brillantemente por algunos segundos –como un espejo
reflejando al Sol. La guarnición completa, incluyendo al Comandante Bacellar,
vio el objeto. A esa hora varias gaviotas volaban alrededor. ¿Se trataba de una
gaviota? El Comandante Bacellar dice que no esta seguro. Si era una gaviota era
la más veloz del mundo.
“Trabajadores y marinos que
presenciaron el hecho, reportaron que el objeto avistado era el mismo que ellos
habían visto en otras ocasiones. Además, apareció a la misma hora y se movía en
la misma dirección (hacia el Norte), como el UAO de los días anteriores.
“Al siguiente día, enero 2,
se dio otra alarma –esta vez por la noche. Pero los hombres estaban excitados y
la cosa sólo fue vista por unos segundos. Nadie estaba seguro de lo que vio. El
avistamiento fue descartado. Sin embargo, la misma noche, el remolcador de la
Marina “Triunfo” que viajaba en la costa de Bahia, a unos 650 kilómetros de la
isla Trinidad, fue circundado durante unos diez minutos por un objeto aéreo
desconocido. La tripulación completa observó el incidente. El UAO tenía forma
redonda, cubierto con un raro destello naranja, y se movía a gran velocidad –con
cambios de curso abruptos y giros en ángulo recto. En cierto momento se quedó
estático en el aire por un breve periodo de tiempo, en otro momento se acercó al
barco.
“Ese fue el quinto
avistamiento de la serie. Este no se publicó en la prensa. Los hechos parecían
fantásticos, pero están registrados en el Reporte Secreto de la Marina sobre los
incidentes de Trinidad. El evento más increíble esperaba su turno.
“De acuerdo con el documento
secreto de la Marina enviado al Congresista Sergio Magalhaes, el sexto
avistamiento ocurrió el 6 de enero. Como de costumbre, esa mañana se había
lanzado otro globo meteorológico y estaba siendo rastreado desde tierra. El
cielo estaba azul y claro, sin niebla, y había una sola nube cúmulos en el
cielo. El Comandante Bacellar estaba dentro de la cabina de radio, rastreando el
lento ascenso del globo a través de las señales emitidas desde su radiosonda.
Todo parecía normal.
“Repentinamente ocurrió algo
extraño; la señal de radio comenzó a disminuir su intensidad gradualmente, hasta
desaparecer como si el transmisor se hubiese movido a una distancia fuera del
alcance de la antena de la estación. Y no había un cambio de frecuencia. En
efecto, la frecuencia de la señal no cambio aún al tiempo que debía hacerlo,
cuando los instrumentos cayeron en el paracaídas. El cambio no ocurrió porque la
radiosonda estaba muerta. Por alguna razón desconocida el transmisor del globo
estaba callado.
“Preocupado, el Comandante
Bacellar salio a investigar. No había nada inusual; el globo todavía estaba en
el cielo (subiendo; acercándose lentamente a la nube cúmulos, que estaba
exactamente arriba a una altura de unos 4,300 metros). Se esperaba que los
instrumentos comenzaran a caer a esa altura.
Fue entonces cuando los
observadores vieron una extraña cosa: el globo fue succionado hacia la nube,
entró en ella, y se perdió de vista. Reapareció diez minutos después, y continuó
su ascenso en el cielo –ahora más rápidamente, era más ligero que antes de
desaparecer en la nube. Los instrumentos del globo habían desaparecido cuando
estuvo dentro de la nube. En efecto, había entrado a la nube llevando los
instrumentos, pero había salido sin ellos.
“¿Habían caído con el
paracaídas mientras estaba dentro de la nube? Tal vez, pero nadie vio bajar el
paracaídas. Nadie pudo estar seguro porque no se les encontró. Como se hubiera
esperado si los hubiera recogido un intruso…
“Si, había un intruso dentro
de la nube cúmulo. Salió poco después del globo y fue visto por primera vez por
el técnico del teodolito. El Comandante Bacellar estaba alerta y también lo vio:
un objeto plateado, con el color el aluminio pulido, brillando en la luz. Salió
lentamente detrás de la nube, moviéndose a SW-E. El Comandante Bacellar lo vio
con unos binoculares y luego pidió el teodolito.
“A través de los 20 aumentos
del teodolito, el UAO se veía como una media luna con un brillante color blanco.
Bacellar lo siguió con el aparato por una media hora. Continuaba moviéndose del
suroeste al Este –pero luego cambió de curso y comenzó a moverse de Este a
Oeste. En este momento, Bacellar llamó al técnico para que continuara rastreando
el objeto con el teodolito mientras él se dirigía a la estación de radio, para
checar los datos de la radiosonda. Luego fue a la nave para traer un sextante y,
desde el barco siguió el objeto a través del aparato por un largo tiempo.
“A las 12:15 a.m. el UAO
finalmente desapareció detrás de un banco de nubes (nubes cirrus) y no se le vio
de nuevo. De acuerdo con la observación d el Comandante Bacellar, la velocidad
angular del UAO era como la del Sol cuando el objeto se movía en el curso E-O.
Sin embargo, cuando se movió en otra dirección (en un curso SO-E) su velocidad
fue mucho más alta.
“El avistamiento fue
reportado en la prensa el 17 de abril (Correio da Manhã, O Jornal y Jornal do
Brasil) y el 17 de mayo de 1958 (revista O Cruzeiro). Todos los detalles fueron
incluidos, excepto los hechos concernientes a las señales de la radiosonda y los
instrumentos del globo. Estos se relatan aquí por vez primera.
“…El Comandante Carlos
Alberto Bacellar… fue el primero en iniciar una investigación sistemática con
radiosondas en mi país.
“…Hubo otro avistamiento en
enero, de acuerdo con la información que recibido de otra fuente. Cuando le
pregunté por esto, el Comandante Bacellar, enfadado, negó admitir su existencia.
Dijo que todo era una mentira. A pesar de esto reporto el caso porque la
información proviene de una fuente militar confiable.
“De acuerdo con la
información, este séptimo avistamiento ocurrió justo pocos días después de la
llegada del NE “Almirante Saldanha”. Esta vez el UAO apareció muy lento sobre la
isla. Destelló hacia la estación meteorológica a una gran velocidad, frenando
abruptamente, y permaneció sobre ella por unos segundos. Luego comenzó a moverse
de nuevo, describiendo varios círculos alrededor de la isla, permaneciendo
brevemente sobre el pico “Desejado”, moviéndose de nuevo en zig-zag y
perdiéndose en el horizonte a una velocidad tremenda. Cuando se le vio por
última vez se dirigía hacia el Noroeste. El UAO era un objeto extraño. Parecía
estar fabricado de aluminio pulido (o un metal similar) y tenía una forma de
esfera achatada con un gran anillo rodeando su ecuador. El cuerpo esferoidal no
rotaba, pero el anillo parecía girar a una velocidad fantástica. El objeto no
hacía sonido en su vuelo por el cielo. A pesar del hecho de haber sido visto al
mediodía, en un día soleado, de nuevo sin nubes, este UAO estaba rodeado de un
brillante destello verdoso, que desapareció cuando el objeto estaba estático,
para volver a brillar cuando comenzó a moverse.
“Varias gentes en diferentes
partes de la isla vieron el objeto. Los testigos estaban espantados y sembraron
la alarma y la confusión en la guarnición. El Comandante Bacellar, se dijo,
sometió a los testigos a un interrogatorio después de tomar medidas para evitar
cualquier contacto entre ellos. Todos los informes concuerdan que el objeto
“desconocido” era sólido de dos a tres veces el tamaño de un DC-3; que parecía
estar controlado inteligentemente; y su comportamiento estaba más allá de
cualquier cosa fabricada en este planeta.
“La investigación también
revela otra cosa importante (también negada por el Comandante Bacellar): que el
UAO fue fotografiado por uno de los testigos, un sargento de la Marina. El
hombre estaba tomando fotos de la isla con una cámara de caja cuando vio el UAO
moviéndose en el cielo. El tomó una foto antes de que desapareciera. El negativo
fue requisado de inmediato por el Comandante Bacellar y el film fue revelado el
mismo día. La fotografía era lo suficientemente buena para mostrar que el objeto
fotografiado era el mismo descrito por los testigos. En las ampliaciones que se
hicieron del negativo era claramente visible su figura esférica y su grueso
anillo alrededor de él. Por otra parte, parecía que el rápido movimiento del UAO
no fue captado adecuadamente por la cámara de caja; el objeto parecía fuera de
foco y no era observable ningún detalle.
“Esta foto era probablemente
una de la cinco fotos de UAO que vi en el Ministerio de Marina, junto con las
tomadas por Barauna. A pesar de la carencia de detalles, es una evidencia muy
importante, porque muestra el mismo objeto visto posteriormente en las fotos
tomadas por otra persona”..