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| El OVNI de la Isla TrinidadLuis Ruiz Noguez, publicado com sua graciosa permissão |
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INFORME DEL PROYECTO LIBRO AZUL
El siguiente documento es el más poco serio que he leído en torno a este caso y constituye un insulto deliberado hacia ciertas dependencias del gobierno brasileño. Tal como dice el doctor Hynek48, los comentarios del funcionario del Proyecto Libro Azul encargado del caso “rebosan de burla hacia el gobierno brasileño y sus fuerzas armadas. Francamente me asombró que estas declaraciones denigrantes no fuesen eliminadas por la Aviación antes de publicar el informe. Semejante prejuicio y tal frivolidad no tienen sitio en una investigación científica”. Varios ufólogos se sintieron heridos por este comentario49.
El siguiente es el reporte del Proyecto Libro Azul (Documento 8) al que hace referencia Hynek:
“Fecha de la información: 21-27 de febrero de 1958.
“No. De Serie: 39-58
“Fecha del informe: 11 de marzo de 1958.
“De: Agregado Naval estadounidense, Río de Janeiro
“Contacto: Prensa.
“Evaluación: 303
“Tema: BRASIL –Armada- Plato Volador fotografiado desde el ALMIRANTE SALDANHA.
“Adjunto: Serie de 4 fotografías del tema, tomadas por la Armada Brasileña.
“1. Anuncio: el 21 de febrero, dos de los principales diarios de Río de Janeiro reprodujeron fotografías mostrando un supuesto plato volador fotografiado desde el buque de la Armada Brasileña, Almirante Saldanha, aproximadamente a medio día del 16 de febrero de 195850, cuando dicha nave estaba anclada cerca de la isla de Trinidad, unos 900 kilómetros al Este de Río de Janeiro. En ese momento la nave se ocupaba en investigaciones como parte de la participación de la Armada Brasileña en el Año Geofísico Internacional.
“2. Fotógrafo. Las fotografías en sí fueron tomadas por un fotógrafo sin empleo fijo, Almiro Baraúna, utilizando una cámara Rolliflex puesta en una velocidad 125, apertura de lente 8, y fueron reveladas en un laboratorio a bordo del Almirante Saldanha. Este caballero tiene una larga historia de trucos fotográficos, y es muy conocido por cosas tales como falsos retratos de tesoros en el fondo del océano. En otra ocasión preparó un artículo deliberadamente humorístico, que se publicó en una revista, titulado “Un plato volador me persiguió en casa”51, utilizando fotografías trucadas. Después de publicarse sus más recientes fotografías de “platos voladores”, Baraúna dijo a los periodistas que el servicio secreto de la Armada lo había interrogado durante cuatro horas con respecto a sus fotos. “Los negativos fueron proyectados en gran tamaño en una pantalla. De haber habido truco, la gigantesca proyección lo habría revelado. Tras un interrogatorio efectuado por oficiales del Estado mayor, el jefe del Servicio Secreto –el oficial de más graduación presente- me dijo: “Le haré algunas preguntas. No se ofenda, pues no dudo de la autenticidad de sus fotos, pero tengo que oírlo de sus labios. Si quisiera hacer aparecer en un negativo un plato volador, ¿cómo procedería?” Le contesté: Comandante, soy un hábil fotógrafo, especializado en fotografías trucadas, pero ninguna de ellas soportaría un examen atento y preciso””.
“3. Posición de la Armada Brasileña. Inmediatamente después de publicadas las fotografías del plato volador, la Armada Brasileña se negó a hacer ninguna declaración pública confirmando o negando el incidente. No obstante, se enviaron pruebas fotográficas tomadas de los negativos originales a las demás fuerzas armadas y al Presidente por intermedio de un oficial –mensajero que relató la historia completa. Según la prensa, la narración impresionó tanto al señor Kubitschek, que se convenció de la veracidad de lo sucedido.
“El 24 de febrero –tres días después de publicarse en la prensa las fotos- el Ministerio de Marina hizo finalmente una declaración oficial: “Con respecto a los informes aparecidos en la prensa, de que la Marina se opone a divulgar los hechos referentes a la aparición de un objeto extraño sobre la Isla de Trinidad, este Gabinete declara que tal información carece de fundamento. Este Ministerio no tiene motivo alguno para obstaculizar la publicación de fotografías del mencionado objeto, tomadas por Almiro Baraúna quien se hallaba en la isla por invitación de la Marina, y en presencia de muchos tripulantes del Almirante Saldanha, desde cuya cubierta fueron tomadas las fotos. Claro está que este Ministerio no podrá efectuar ningún pronunciamiento acerca del objeto visto, porque las fotografías no constituyen prueba suficiente para tal fin”.
“4. Declaraciones del personal del Saldanha. La mañana siguiente de publicadas en la prensa las fotos del plato volador (22 de febrero), el Almirante Saldanha partió de Río para continuar su misión respecto del IGY52. Dos días más tarde, empero, la nave atracó en Santos (24 de febrero) para reparaciones. Fue esta la primera oportunidad que tuvieron los periodistas de entrevistar a oficiales y marineros de a bordo. El Asistente del Agregado Naval se hallaba entonces en Santos, y tuvo la ocasión de visitar la nave. El comandante en jefe, capitán José Santos Saldanha de Gamma, no había visto al objeto y se mostró reservado. El oficial de mando tampoco lo había visto, pero llegado poco después, se había formado la opinión de que los que estaban en cubierta sí lo habían observado. El capitán informó que su secretario lo había visto, pero este oficial, cuando se le interrogó personalmente, eludió discutir la cuestión. Más tarde se supo que el fotógrafo fue acompañado al cuarto oscuro por un oficial, quien aguardó junto a la puerta mientras Baraúna revelaba sólo el negativo.
“Al momento de la visita oficial del comandante el jefe del Westwind, al Almirante Saldanha, el capitán Saldanha de Gamma discutió francamente el plato volador y mostró a los visitantes las pruebas fotográficas originales, pero tampoco comprometió su opinión.
“5. Publicidad. Después de publicarse las fotografías, las crónicas periodísticas ocuparon mucho espacio en los diarios durante una semana, más o menos. Dichas crónicas procuraban demostrar o desmentir la autenticidad de las fotos tomadas por Baraúna. El Diario Carioca comunicó que el personal del Saldanha tenía órdenes estrictas de guardar silencio. O Globo publicó un relato con fotografías del fotógrafo … de platos voladores (de loza) tomadas en Cabo Frío.
“El diputado federal Sergio Magalhaes, envió una nota al Ministerio de Marina, el 27 de febrero, criticando a la Marina por haber omitido obtener declaraciones juradas de los testigos. “Por primera vez en la historia de los platos voladores, el fenómeno fue presenciado por muchas personas pertenecientes a una fuerza militar, lo cual da un sello oficial a estas últimas fotografías. Las amenazas a la seguridad nacional exigen atención y acción oficiales”, dijo el diputado Magallanes. En medio de tanta publicidad aparecieron más informes sobre observación de “platos voladores incluyendo el de un oficial naval que vio un plato volador un mes antes de la observación desde el Saldanha, junto a la costa de Espirito Santo. El comandante en jefe y la tripulación del Ata Tridente, dijeron haber visto platos voladores días antes de la observación del Saldanha, pero que mantuvieron en secreto la información.
“Comentarios del oficial preparador:
“1. En su mayoría, los relatos sobre platos voladores no merecen que se les dedique mucho tiempo ni esfuerzo, pero este relato –manifiestamente corroborado por fotografías oficiales de la Marina, tomadas ante gran cantidad de personal de dicha armada en condiciones estrictamente controladas y casi ideales- debería haber demostrado de manera absoluta la existencia de un objeto volador no identificado. Lamentablemente, la ulterior investigación produjo tan sólo frustraciones en todos los aspectos. Algunos oficiales de la Marina Brasileña afirman dar crédito a la versión sin reservas, pero se ignora si poseen más información que nosotros.
“2. Se presentan únicamente dos explicaciones para este peculiar incidente:
“a) Algún poder avasallador ha ordenado a la Armada Brasileña no verificar oficialmente el incidente (lo cual deberían poder hacer con facilidad si tuvo lugar) ni negarlo (lo cual deberían poder hacer con facilidad, si es falso). Personalmente no creo que nadie haya ordenado a la Armada Brasileña callar a este respecto, porque no hubo indicios de tal supresión en círculos brasileños ni estadounidenses. Y además, porque dudo de que el control que ellos tienen sobre cada oficial y marinero sea tan perfecto como para obligarlos a guardar silencio.
“b) Todo no es más que un falso ardid publicitario, preparado por un fotógrafo deshonesto, y la Armada Brasileña se dejó convencer. Esto parece lo más verosímil, teniendo en cuenta la afición de los brasileños al sensacionalismo y las habladurías, su famosa propensión a no dejar nunca que la verdad se interponga en el camino de un buen cuento, y la ineficiencia burocrática general.
“3. Además, las fotografías proporcionadas por la Armada Brasileña no son convincentes. Los detalles de la tierra son sumamente nítidos, pero el disco es confuso, tiene escaso contraste y no muestra ningún efecto de sombras. Es evidente también que el objeto estaba invertido en la fotografía 2, comparándola con la 1 y la 3, Además, los diarios han mencionado velocidades altísimas, y es evidente que no hay borroneo lateral, como pasaría con cualquier velocidad razonable de obturador.
“4. Es opinión privada del oficial informante que sería inverosímil divisar un plato volador en la isla de Trinidad, tan árida, ya que todos saben que los marcianos son seres muy aficionados a la comodidad53.
“Preparado y expedido:
“S/M Sunderland
“Capitán de Marina EE. UU”.