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El OVNI de la Isla Trinidad
Luis Ruiz Noguez, publicado com sua graciosa permissão
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CONCLUSIONES
Baraúna y sus amigos llegaron a la isla Trinidad el 8 de enero de 1958,
invitados por otro miembro del Club, el dentista del Saldanha, teniente Ribeiro.
En la isla escucharon los relatos de los diversos avistamientos de OVNIs que se
habían dado en el sitio los días previos a su llegada. Los miembros de Icarai,
conociendo las habilidades de Baraúna para obtener fotos fraudulentas de OVNIs,
le han de ver propuesto hacer una broma, aprovechando un poco los datos de los
avistamientos (efectos electromagnéticos, gaviotas, velocidades supersónicas…).
¿Por qué no utilizar en ese momento la foto de aquel Twin Bonanza que, a través
de la bruma, parecía un OVNI? El problema era que, en ese momento no tenía los
negativos del avión y, además, por algún método de prestidigitación, tenía que
hacer desaparecer el negativo de la Rolleiflex y sustituir las fotos con las del
avión. Por eso tardó tanto con el rollo en sus manos. Trataba de encontrar el
momento adecuado para la sustitución. Baraúna podía mejorar la foto y hacer que
pareciera aún más a un platillo volador. El fotógrafo tendría la tarea de
realizar las tomas y hacer el fotomontaje y los demás deberían encontrar el
momento adecuado para hacer el barullo y presentar el asunto como un
avistamiento auténtico. El momento adecuado se presentó al momento de partir de
la isla. En ese punto todos los marinos estaban ocupados en sus actividades y
algunos cuantos, tal vez, se encontraban en popa o en otra área alejada del
frente del barco cuando Vieira, Ribeiro y Viegas comenzaron a gritar que veían
un OVNI. Baraúna fingió que tomaba las fotos. Todo ocurrió en alrededor de 1
minuto. Los marinos que estaban izando el barco, lógicamente no se podían mover
de su puesto, pero los oficiales sí. Sin embargo, los oficiales estaban abajo,
en sus cabinas, salas de máquinas, puestos de mando, etcétera, y no tuvieron el
tiempo suficiente para subir y ver qué era aquel barullo. Finalmente, al estar
todos, o la mayoría, en la borda, los miembros del Icarai relatarían su
“odisea”. Los marinos no vieron el objeto, pero sí el barullo y luego de ver
revelado el rollo, como ocurre en muchos casos OVNIs, asegurarían que ellos
también lo habían visto, e incluso lo identificaron en las fotos: algo que
también era imposible, ya que en un cuadro de 55 mm el OVNI se vería como una
raya de 1.5 mm. Baraúna se bajó del Saldanha antes de tiempo para poder preparar
las fotos. Además, las cortó y, supuestamente, las sometió a un baño de sales de
plata para intensificar las imágenes (lo único que era necesario intensificar
era el OVNI, el paisaje se veía perfectamente). Dos días después entregaría unos
negativos a la Marina que, seguramente, no eran los originales.
¿El motivo? ¿Dinero? Aunque no es la única razón si pudiera ser la más
importante. Creo que originalmente se intentó hacer una broma, que luego no se
pudo detener. ¿Intentar engañar a los militares no es nada inocente? Si se
llegaran a enterar que todo era una broma podría tener serias consecuencias.
Pero, al pasar el tiempo y ver que la Marina no adoptaba una actitud agresiva,
decidieron sacar provecho monetario del asunto. Le ofrecieron la exclusividad a
los ufólogos Fontes y Martins y al ver que el negocio se les escapaba, trataron
por todos los medios de impedir la publicación de las fotografías. Luego le
echarían la culpa a la Marina de esta operación de cover-up.
¿Ocurrieron las cosas como las relato? No lo se, pero creo que gran parte de la
historia contada a mi manera se ajusta perfectamente a la realidad y, en última
instancia “se no e
vero
e ben
trovato”.
Después del avistamiento del 16 de enero la Marina decidió enviar equipo
fotográfico, cámaras automáticas con telefoto, a la isla Trinidad. Se
establecieron guardias de 4 horas y los marinos debían vigilar los cielos
intentando observar, y captar algún nuevo avistamiento de OVNI. Nunca se volvió
a fotografiar nada sobre la isla. Sin embargo se afirma que hubo otros dos
avistamientos: el primero ocurrió el 7 de marzo, en el día, cuando un medico de
la Marina, que no era uno de los guardias puestos ex profeso, trató de
fotografiar un objeto en el cielo. El objeto era tan pequeño (tal vez una
estrella) que no apareció nada en la película. El segundo fue el 5 de octubre.
El centinela que lo vio, por cuatro minutos, se olvidó de alertar a la
guarnición y de tomar la foto, por lo que no quedó registro del avistamiento.
A pesar de las declaraciones del presidente Kubitschek, y no obstante que este
caso se presenta como un icono de la fenomenología ufológica, la verdad podría
ser bien diferente a la que nos presentan los libros sobre OVNIs. La Marina
Brasileña concluyo sobre este caso que:
“La mayoría de los informes
presentados son insuficientes, sobre todo debido a la falta de idoneidad
(preparación) técnica de muchos de los observadores y a la breve duración de los
fenómenos observados, de modo que ninguna conclusión puede alcanzarse en lo que
respecta al avistamiento de objetos voladores no identificados.
“La más importante y valiosa
prueba presentada, la fotográfica, de alguna manera pierde su calidad
convincente debido a la imposibilidad de descartar totalmente un fotomontaje
previo”.
Pero el lector que nos haya seguido hasta este punto, seguramente estará de
acuerdo con nosotros en aceptar y declarar que el OVNI de la isla Trinidad es
falso.